Este lunes en un encuentro con los alumnos de la Pontificia Academia Eclesiástica, encargada de preparar a los sacerdotes para la carrera diplomática, el papa León XIV, los ha invitado a ser canales de paz sin temor.
Incluso cuando las esperanzas de diálogo y reconciliación parecen desvanecerse y la paz es pisoteada y puesta a dura prueba, ustedes están llamados a seguir llevando a todos la palabra de Cristo Resucitado: ‘Les dejo la paz, les doy mi paz», señaló.
Canales de paz sin temor
El pontífice, aseveró que incluso antes de tratar de construir la paz, la misión de los diplomáticos vaticanos pasa por ser puentes y canales para que la gracia que viene del cielo pueda abrirse camino entre los pliegues de la historia.
Esta es la primera vez en que el papa León visita la Pontificia Academia Eclesiástica, una institución que celebra 325 años de historia formando a los sacerdotes que desean acceder al servicio diplomático de la Santa Sede en todo el planeta.
El pontífice estadounidense detalló a los alumnos que esta misión no implica buscar el bien únicamente de la comunidad católica sino el de toda la familia humana.
Esto les convierte en promotores de todas las formas de justicia que ayudan a reconocer, reconstruir y proteger la imagen de Dios impresa en cada persona», dijo.
Bajo este contexto, León XIV instó a defender los derechos humanos, destacando la libertad religiosa y el derecho a la vida, pero también a respaldar la tutela de la dignidad de la persona, el desarrollo de los pueblos y de las comunidades, y la promoción de la cooperación internacional.
Estos son los únicos instrumentos que permiten iniciar auténticos caminos de paz», precisó.
Principalmente, el pontífice llamó a los futuros diplomáticos de la Santa Sede a perseverar en su misión aunque, a veces, sus esfuerzos puedan parecer nimios ante las tensiones del mundo.
Queridos Superiores y Alumnos, en un mundo marcado por tensiones, que parece hacer de los conflictos el único modo de afrontar necesidades y demandas, nuestras capacidades para dedicarnos al diálogo, la escucha y la reconciliación pueden parecer insuficientes, a veces incluso inútiles. ¡Esto no debe desanimarnos!», acotó.
Estén seguros de que su generoso ministerio, en cualquier tiempo y en cualquier lugar, será siempre un instrumento para promover y custodiar la dignidad de todo hombre y mujer, creados a imagen y semejanza de Dios, y para incrementar el bien común», expresó finalmente.
Lea también:
Tres muertos en nuevo ataque estadounidense a una lancha en el Pacífico Oriental



