Choferes en Maturín esperan hasta una semana en cola para surtir gasolina

Choferes aseguran que la cola para surtir gasolina en Maturín, puede ser hasta de una semana

887

Hasta con una semana de anticipación, choferes en Maturín, hacen largas colas en las estaciones de servicio para poder surtir al menos 30 litros de gasolina en sus vehículos.

Los profesionales del volante, destacan que desde que empezó la escasez del combustible en el país, sus relaciones familiares han bajado, pues pasan hasta dos semanas en un mes, en una cola esperando sus turnos para recibir la gasolina.

“Lamentablemente tenemos que hacerlo, es necesario tener gasolina en nuestros vehículos, para muchos, ese es el sustento de sus hogares, pero eso hace que no compartamos con nuestros hijos, esposas, madres, hermanos, entre otros. Las colas en estos últimos meses han sido más fuertes, porque creemos que no está llegando combustible con regularidad y por eso no habilitan todas las estaciones de servicio”, expresó el chofer Carlos David Padrino.

Choferes pasan hasta un día sin comer en las colas

Quienes tienen la posibilidad de comprar pan con jugo o refresco lo hacen una y dos veces a la semana, pues aseguran que gastan más en alimentos que llenando el tanque de sus unidades.

Resaltan que muchas veces se les imposibilita ir hasta sus viviendas a comer porque temen dejar sus vehículos solos y al regresar estén robados.

“En las colas uno hace amistades, pero no sabemos quienes estén por allí viendo qué carro está sólo y en un descuido de los demás choferes se lleven la batería o abran la unidad y se lleven otras cosas de valor, en otros casos, nuestros familiares preparan los alimentos y nos los llevan hasta donde estamos, pero eso no es todos los días, por la cuestión del pasaje y el efectivo”, indicó el chofer Ricardo Tillero.

Lea también

Conozca los 36 postulados del Psuv a las Alcaldías de Maturín y Zamora

¡No te pierdas de nada!
Síguenos en Telegram o únete a nuestro grupo de WhatsApp
También puedes seguirnos en Google Noticias
Fuente Gabriel Brito Piñango
Deja un comentario