Para la sociedad actual, la tecnología ya forma parte de su ADN. El uso de las redes sociales registró el punto más alto de su historia durante la pandemia por coronavirus en 2020. Desde ese momento, la industria de los algoritmos cambió para siempre; un fenómeno que, si bien simboliza un avance increíble de la inteligencia humana, también representa un arma de doble filo.
Para la presidenta del Consejo Municipal de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Cmdnna), Laritza Prada, los denominados «retos virales» son desafíos que apelan a la presión social, la búsqueda de aprobación y la falsa sensación de invulnerabilidad de los adolescentes. Estas conductas, sin duda, alteran de forma negativa su comportamiento en las escuelas y comunidades.
“Hablar del tema es muy difícil y preocupante. Hemos visto casos donde los adolescentes exponen sus vidas sin ningún tipo de prevención, solo por llamar la atención, encajar en ciertos grupos o sencillamente ‘ganar seguidores’, algo que en nada aporta a su formación educativa ni personal”, comentó Prada.
Uso de las plataformas digitales
Por su parte, la directora de Programas Sociales del Cmdnna, Ruannys Barrios, coincidió en que el mal uso de las plataformas digitales y la ejecución de estos retos generan una seria afectación psicológica en los jóvenes, evidenciada en cambios repentinos de conducta. Al mismo tiempo, exhortó a los padres y representantes a ejercer plenamente la responsabilidad de crianza.
“Los retos virales tienen un nivel de alcance increíble porque, desafortunadamente, el algoritmo los posiciona en las cuentas de los jóvenes en función de lo que ya han visualizado. Como nuestro trabajo es la prevención, debemos orientar y exhortar a los padres sobre la responsabilidad de crianza en lo que respecta a la formación tecnológica”, resaltó Barrios.
La funcionaria, quien también es abogada, explicó que desde la institución se dictan talleres en escuelas, liceos y comunidades sobre los peligros de estas prácticas y las consecuencias penales que pueden acarrear, de acuerdo con el sistema de responsabilidad penal tipificado en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna).
“Al evaluar las consecuencias legales que estos retos virales pueden traer, nos referimos a los artículos establecidos en la Lopnna para los casos en que se produzcan lesiones personales inducidas por estos videos de redes sociales, así como homicidios, intoxicaciones o lesiones gravísimas. Cuando los jóvenes se ven inmersos en estas situaciones, incurren en un hecho punible y deben responder por sus actos de acuerdo con la medida de su culpabilidad”, expresó Barrios.
La profesional del derecho recordó que en la legislación venezolana se adquiere la responsabilidad penal a partir de los 14 años y hasta los 17 años de edad.
Finalmente, la presidenta del Cmdnna, Laritza Prada, ratificó que continuarán desplegados con las jornadas de orientación y formación basadas en la Lopnna para proteger la integridad de la juventud.
Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la tríada fundamental, sociedad, familia e instituciones, para hacerle frente a este flagelo, sustituyendo los desafíos de internet por retos enfocados en la educación, el cuidado ambiental y el conocimiento.


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