Ante las dificultades que enfrentan los pasajeros para obtener efectivo, se implementó el uso del pago móvil en el transporte público de Maturín.
Pero los transportistas señalaron que detectaron que algunos pasajeros fingen hacer pagos que nunca llegan, estafando a los trabajadores de las distintas rutas.
A raíz de esta situación, se registran desacuerdos entre pasajeros y conductores de las distintas rutas, debido a que algunos decidieron no aceptar más pagos digitales, porque a su juicio, nunca les llegan.
Como resultado, los usuarios sufren demoras o son bajados de las unidades, mientras que los choferes pierden clientes o terminan siendo víctimas del fraude.
Este conflicto se acentúa cuando personas inescrupulosas fingen hacer una transacción. De este modo, una gran masa de pasajeros se ve perjudicada por una minoría de personas deshonestas, creando una situación difícil de vivir para los mismos choferes, que tienen que llevar el sustento a sus hogares día a día, y para los usuarios del transporte, que necesitan el servicio para llegar a sus hogares, trabajos o espacios educativos.
Con información de Willneidys Lara. Pasante.
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