Las elecciones presidenciales en Perú avanzan hacia la segunda vuelta del 7 de junio, después de que el jurado electoral rechazara la solicitud de repetir los comicios en las zonas donde se reportaron irregularidades el pasado 12 de abril.
Las acusaciones de fraude sin pruebas sólidas del candidato ultraderechista Rafael López Aliaga, sumadas a la demora del JNE y a las investigaciones sobre irregularidades, mantuvieron en vilo a la ciudadanía peruana en un clima de constante incertidumbre.
Desestiman repetir elecciones en Perú
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú desestimó este viernes la solicitud de Rafael López Aliaga para realizar elecciones complementarias, calificándolas de inviables tras los retrasos en la apertura de diversos centros de votación en Lima por falta de material electoral.
El organismo también recordó que el proceso aún no ha concluido, al haber todavía más de 4.000 actas en revisión, y aseguró que continuará ejerciendo su función «con firmeza, independencia y transparencia».
Asimismo, exhortó a la ciudadanía a mantener la serenidad y recurrir a fuentes oficiales, al tiempo que pidió responsabilidad a las organizaciones políticas frente a las movilizaciones convocadas en Lima.
Mientras que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargada de organizar las elecciones, aseguró que no cuenta con trabajadores extranjeros en su nómina, tal como también había señalado López Aliaga al afirmar que unos 200 venezolanos y cubanos trabajaban «digitando actas, de los que quedan del chavismo en Perú».
La ONPE detalló que sus empleados son 16.757, todos ellos de nacionalidad peruana.
En el marco de las investigaciones por presuntas irregularidades en las elecciones generales, la Fiscalía y la Policía Nacional allanaron este viernes doce inmuebles vinculados a los implicados en el caso. Entre las propiedades intervenidas se encuentra la de Piero Corvetto, exjefe de la ONPE, quien presentó su renuncia el pasado martes.
La investigación por la presunta comisión del delito de colusión agravada, incluyó la incautación de teléfonos móviles, ordenadores y documentos, aunque un juez rechazó la solicitud fiscal para que se ordene la detención preliminar de Corvetto.
Tras conocer el rechazo a sus exigencias, López Aliaga reiteró que en los comicios hubo «actos criminales» y criticó que el JNE haya rechazado realizar elecciones complementarias en los centros de votación de Lima que abrieron sus puertas hasta cinco horas tarde debido a la demora de la llegada del material electoral.
El candidato exigió que el JNE realice una auditoría a alrededor de 4.500 actas en las que considera hubo una manipulación para favorecer al izquierdista Roberto Sánchez, el candidato que lo ha desplazado de la segunda posición que disputará la segunda vuelta presidencial con la derechista Keiko Fujimori.
Sin embargo, la misión de observación electoral en Perú de la Organización de Estados Americanos (MOE OEA) destacó la decisión del JNE y pidió garantizar el «respeto irrestricto a la voluntad popular» expresada en los comicios del 12 de abril.
Cuando se ha contado el 95,4% de los votos, Fujimori recibe el 17,06 %, seguida por Sánchez, con el 12,04 %, y López Aliaga, con el 11,89 %, con una diferencia de 23.289 votos a favor del izquierdista.
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