Japón enviará especialistas en gestión de catástrofes para colaborar en la identificación de las víctimas de las recientes inundaciones, que han causado más de 1.200 muertes y 4.000 desapariciones, según informó el Ministerio de Exteriores nipón.
«El 3 de septiembre, en respuesta a la solicitud de asistencia del Gobierno de Nepal, el Gobierno de Japón decidió enviar un equipo de expertos del Equipo de Expertos de Japón para el Socorro en Casos de Desastre (JDR) con el fin de brindar apoyo en las labores de identificación», detalla el mensaje.
Según los informes oficiales de este jueves, las autoridades nepalíes solo han identificado y entregado a sus allegados 95 de los más de 1.200 cadáveres rescatados desde el 26 de agosto.
Ante esta situación, la Policía de Nepal ha solicitado hoy perfiles de ADN y muestras de sangre a miles de familias que intentan reconocer a sus allegados.
«El Gobierno de Japón está dispuesto a prestar la mayor asistencia posible, incluido el envío de este equipo de expertos, teniendo en cuenta los aspectos humanitarios y las relaciones de amistad que mantiene con Nepal», asegura el comunicado de Exteriores.
Aunque las labores de rescate recuperaron 48 cuerpos recientemente, fijar el número exacto de fallecidos resulta complejo: hay miles de desaparecidos y el conteo de restos por separado podría duplicar las cifras.
Según el último reporte del Gobierno tibetano en China, el balance en el condado de Gyirong sigue fijado en 21 muertos y 541 desaparecidos (261 de ellos extranjeros).
Descrita por testigos locales como la peor de la historia, la riada del 26 de agosto elevó el caudal del río Trishuli hasta 18 metros sobre su nivel habitual, arrasando con los asentamientos a lo largo de 72 kilómetros.

Lea también:
La Casa Blanca entrega a una empresa privada concesión de 100 años sobre crudo venezolano



