La Catedral Nuestra Señora del Carmen albergó la alegría y la devoción de cientos de fieles durante el Séptimo Encuentro Diocesano de las Pequeñas Comunidades Cristianas (PCCs). Esta gran cita anual cobró un significado muy especial porque se realizó como un encuentro directo con su pastor, Monseñor Enrique Pérez Lavado, permitiendo a los laicos estrechar los lazos de comunión con la guía de su diócesis.
Bajo el emotivo lema «Pequeñas Comunidades Cristianas: Unidos en la Palabra, firmes en la Fe», el evento a casa llena en la Santa Catedral reunió a delegaciones de todos los rincones del estado Monagas en una jornada que revivió el espíritu de los primeros cristianos.
El presbítero Reinaldo Reyes, asesor diocesano de las PCCs y párroco de Cristo Resucitado, ofreció los detalles fundamentales sobre el sentido de la actividad. Explicó la profundidad teológica que sostiene la misión de este año, orientada a que los fieles caminen en una verdadera unidad comunitaria.
Catedral a casa llena, unidos por la fe
De igual forma, el asesor diocesano destacó que estas comunidades representan la esencia de la Iglesia que se hace vecina, es decir, aquella que sale a los pueblos y sectores para acompañar a los enfermos, atender los hogares vulnerables a través de redes de solidaridad social y evangelizar en el día a día.
La jornada transcurrió en un ambiente de profunda fraternidad, donde la feligresía participó activamente en los bloques preparados para fortalecer la espiritualidad. La identidad oriental estuvo presente en un conmovedor homenaje mariano a la Virgen del Valle, patrona de estas tierras.

Asimismo, la innovación digital tuvo su espacio con la realización de un podcast en vivo, una propuesta donde los coordinadores de la pastoral entrevistaron a diversos miembros para dar a conocer testimonios muy humanos sobre el impacto de la fe en la convivencia de los sectores.
La formación estuvo respaldada por el abogado Andrés, miembro de la Parroquia San Juan Bautista, quien compartió su experiencia de vida para conectar las enseñanzas del Evangelio con las tareas cotidianas.



La figura de Monseñor Enrique Pérez Lavado iluminó el momento cumbre del encuentro durante la Adoración con la Palabra de Dios. El obispo diocesano presidió este espacio de recogimiento, donde los rostros concentrados y el silencio devoto de la asamblea reflejaron la entrega de un pueblo que escucha con el corazón.
En su reflexión, Monseñor Pérez Lavado recordó con afecto que la unidad y la misión no son asuntos opcionales, sino la esencia misma que define la existencia de la Iglesia. Con su bendición episcopal, el pastor animó a las más de 400 comunidades a seguir siendo el corazón palpitante de la fe en cada rincón de Monagas.
Luego del encuentro, el presbítero Héctor Díaz, párroco de San Antonio de Padua, compartió con La Verdad de Monagas su testimonio sobre la importancia de asistir a la casa madre de la diócesis.
Díaz manifestó que este día permite a cada parroquia unirse al obispo y dar un testimonio vivo de lo que han aprendido, vivido y experimentado al lado de Jesucristo a través de la lectura orante de su palabra. Para cerrar con broche de oro, el sacerdote dejó una hermosa invitación abierta a todo el pueblo de Maturín, exhortando a las personas a que se acerquen a Dios, se involucren en la Iglesia y se den la oportunidad de escuchar la palabra divina, que es palabra de vida eterna.


















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Con información de la Diócesis de Maturín y el Pbro. Reinaldo Reyes, asesor de las PCCs



