Inter Miami empató 2-2 contra Austin FC en el estreno de su nuevo estadio, denominado Nu Stadium por motivos de patrocinio, en un encuentro especialmente centrado en la fiesta previa al partido, y en el que el club liderado por Lionel Messi no despertó hasta la segunda mitad.
El local gozó de las mejores oportunidades en los segundos 45 minutos y estuvo a punto de llevarse el triunfo con un gol anulado a Luis Suárez en el 90, pero su posición adelantada descontó el tanto del marcador.
Antes, Messi igualó con un remate de cabeza el gol inicial del Austin, que inauguró la cuenta oficial en el Nu Stadium, pero un resbalón suyo dio pie al segundo tanto de los texanos recién iniciada la segunda mitad.
La noche giró, quizás demasiado, en torno a la inauguración del estadio, un acto para el que el Inter Miami no escatimó esfuerzos.
La fiesta contó con la interpretación del himno del cantante Marc Anthony, fuegos artificiales y unas palabras de los cofundadores del club, los hermanos Jorge y José Mas y David Beckham que retrasaron media hora el inicio del encuentro.
Daba la sensación de que la inauguración era el evento central para el Inter Miami, y mientras el Austin calentaba sobre el terreno de juego, los tres propietarios del club de Miami ocupaban la mitad destinada al calentamiento de sus jugadores.
Por lo que no fue sorprendente que los texanos tardasen cinco minutos en convertirse en el primer equipo en hacer gol en el Nu Stadium, después de un saque de esquina que remató a la red el brasileño Guilherme Biro.
Messi respondió casi de inmediato, cuando comenzó y finalizó la jugada que supuso el empate, abriendo a banda hacia Ian Fray y cabeceando su centro segundos después.
El argentino, al que Beckham calificó antes del partido como «el mejor jugador en la historia de este deporte» fue una vez más la piedra angular del Inter Miami.
Aunque esta vez también estuvo detrás del segundo tanto del Austin, tras una pérdida de balón en la segunda mitad que inició un contraataque que remató plácidamente el recién ingresado Jayden Nelson.
Tardó en llegar, pero el segundo gol había rondado toda la primera mitad el área del Inter Miami, especialmente cuando un tiro de Uzuni se marchó cerca de la escuadra, y posteriormente Facundo Torres golpeó el palo con un tiro desde el punto de penalti.
La seguridad defensiva no fue un fuerte de ninguno de los equipos durante la noche, y las ocasiones se sucedieron entre áreas, evidenciando la fragilidad de ambas zagas.
A media hora del final, un doble remate del Inter Miami desbaratado por el guardameta rival, seguido de un remate de tacón del Austin en el área pequeña que no encontró portería, instantes antes de una jugada individual de Messi, que recortó a tres rivales antes de estrellar su remate en el portero, fue muestra de ello.
Con el Inter Miami en modo asedio buscando el empate llegó el segundo tanto en el 81, a botas de Luis Suárez, quien había ingresado ocho minutos antes como suplente. Un córner botado por Mateo Silvetti fue prolongado al segundo palo por Germán Berterame y el uruguayo remató a bocajarro sin oposición.
Suárez estuvo a punto de vestirse de héroe cuando empujó a la red en el 90 el rechace de una falta lanzada por Messi que impactó en la cruceta, pero su posición adelantada dejó al Inter sin completar la fiesta en su nuevo hogar.
Este resultado deja cuarto al Inter Miami en el Este, con 11 puntos, mientras que el Austin es décimo en el Oeste con 6 unidades.
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