Las afueras del Estadio Monumental se han transformado este martes en el epicentro de una fiesta popular sin precedentes ante la despedida de Lionel Messi.
Una multitud vestida con camisetas albicelestes número 10 genera un ambiente vibrante en los accesos del recinto, pocas horas antes de que Lionel Messi dispute su último partido oficial con la Selección de fútbol de Argentina.
Desde la apertura de las puertas del estadio, el flujo de fanáticos ha sido incesante.
El fervor popular se tradujo en escenas de profunda emoción, con familias enteras congregadas para rendir tributo al astro rosarino tras más de dos décadas defendiendo la indumentaria nacional.
El llanto del capitán y la pasión de la calle
La carga emotiva del evento quedó en evidencia durante el traslado del plantel hacia el estadio.
Al observar la inmensa cantidad de aficionados que flanqueaban el recorrido para alentarlo, el propio Messi se vio visiblemente conmovido, derramando lágrimas dentro del autobús oficial que transportaba a la delegación.
En los alrededores, los cánticos de agradecimiento por la conquista de la Copa del Mundo de Qatar 2022 y los títulos de América dominan la escena sonora.
«Es un momento único, vinimos a decirle gracias por todo lo que nos dio», comentó uno de los tantos hinchas apostados en las vallas de seguridad.
Una fiesta histórica a aforo completo
El encuentro amistoso internacional frente a la selección de Benín sirve de marco para una megafiesta organizada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Con las 85.018 localidades del estadio totalmente agotadas, la velada contempla espectáculos musicales en vivo, proyecciones audiovisuales y la presencia de excompañeros del proceso mundialista.
Con este compromiso, Messi cierra la etapa más gloriosa en la historia moderna del balompié de su país, consolidándose como leyenda eterna en el césped que lo vio brillar en tantas noches de eliminatorias.
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