La cantante y actriz Dolly Parton, una de las artistas más icónicas del siglo XX, falleció a los 80 años, informó su familia este martes.
«La tristeza nos invade a nosotros, no a Dolly», dijo Brian Seaver, sobrino de Parton, en un video publicado en las redes sociales de la artista. «Dolly vivió en la luz y seguramente está en los brazos de Jesús», añadió.
Parton falleció «en paz» su casa en la ciudad de Nashville, Tennessee, informó la familia en un comunicado que destacó los roles de la artista nacida en 1946 como cantante, compositora, filántropa, actriz, dramaturga y escritora.
«Con una vida llena de brillos que resplandeció lo suficiente como para que todo el mundo la viera, Dolly seguirá siendo para siempre una fuente de inspiración, no solo por su música atemporal y su prolífica carrera como compositora, sino también por su ingenio, calidez y amabilidad, que nos hicieron sentir a todos como una familia», dice el comunicado.
«El legado de Dolly Parton es de amor, compasión y resiliencia. Con una carrera de siete décadas, inspiró a múltiples generaciones de artistas y admiradores con su música y su compromiso inquebrantable de hacer del mundo un lugar mejor. Sus canciones seguirán resonando en personas de todas las edades, y su labor filantrópica tendrá un impacto duradero».
Su funeral se desarrollará en una ceremonia «privada y íntima para la familia inmediata, a petición de ella», según indica una publicación en la cuenta de Instagram de la estrella de la «reina de la música country».
«Se invita a los admiradores y amigos de Dolly de todo el mundo a rendirle homenaje en las redes sociales etiquetando a @DollyParton, o bien dejando un mensaje en www.dollyparton.com», agrega la publicación.
El año pasado, Parton perdió a su esposo Carl Thomas Dean, con quien estuvo casada por 59 años.

La artista será recordada por sus canciones que contaban hermosas historias con enorme sinceridad, como Coat of Many Colours, Jolene y I Will Always Love You, icónica canción que años más tarde fue la carta de presentación de otra grande: Whitney Houston.
A lo largo de una carrera de siete décadas, ganó 10 premios Grammy, vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo, componiendo más de 3.000 canciones.
La cantante se tomaba muy en serio su trabajo como compositora y se consideraba, ante todo, eso. «Es mi forma de expresarme», decía. «Es mi terapia».
También fue una mujer de negocios astuta que no temía tomar decisiones difíciles. Armada con su ingenio rápido y su encanto sureño, desde muy pronto tomó las riendas de su carrera en el mundo del espectáculo.
Una corista que alcanzó la grandeza
Dolly Rebecca Parton nació en 1946, la cuarta de 12 hermanos, en el seno de una familia de agricultores de escasos recursos que vivía en una cabaña de una sola habitación en Tennessee.
Su papá, Robert Lee Parton, era cultivador de tabaco y le pagó a un misionero un saco de harina de maíz por asistir el parto de la futura cantante.
La música ya formaba parte de la familia: su madre, Avie Lee, cantaba canciones folclóricas todo el tiempo y su tía tocaba la guitarra y componía canciones.
Durante algunas de las primeras presentaciones de Parton, su tío, Bill Owens, la acompañaba con la guitarra; esos fueron los años formativos para la futura leyenda de la música.
Desde los 6 años, cantaba en la iglesia local en la que su abuelo era el pastor, y ya se presentaba en la estación de televisión local cuando era adolescente.
En 1959, cuando tenía 13 años, Parton se presentó con el tío Bill en el Grand Ole Opry de Nashville, en una transmisión televisada en vivo considerada el evento más importante de la música country.
Johnny Cash la presentó y recibió tres encores.

La «chica fácil del pueblo»
Durante su adolescencia, Parton comenzó a inspirarse en un personaje local conocido como la «chica fácil del pueblo».
La mujer usaba esmalte de uñas rojo brillante, blusas escotadas y tacones altos; la joven Dolly pensaba que era hermosa.
Cuando la gente le decía: «No es más que basura», Parton respondía: «Bueno, eso es lo que voy a ser cuando crezca».
Parton cantaba «Solo soy una Barbie al revés / demasiado maquillaje, demasiado pelo» (I’m just a backwards Barbie / too much make-up, too much hair), pero su imagen era tanto una armadura como un astuto disfraz que la ayudó a hacerse notar en el mundo del espectáculo.
Se adelantaba a las bromas haciéndolas ella misma, y tenía una respuesta rápida y sencilla para cualquiera que le sugiriera que bajara el tono: «Vete al diablo».

El dúo fantástico
Después de graduarse de la preparatoria en 1964, se mudó a Nashville para iniciar su carrera como cantante y conoció a su futuro esposo, Carl Dean, el primer día que llegó.
Se casaron dos años después y permanecieron juntos hasta la muerte de él en 2025.
En Nashville, la voz de Parton llamó la atención del artista de música country Porter Wagoner, quien la contrató para presentarse en su programa de televisión.
Durante los siguientes siete años, la pareja se convirtió en uno de los dúos más populares de la música country, lanzando tantos duetos que muchos fans asumieron que eran pareja.
Pero su relación era complicada, y a medida que la carrera solista de Parton comenzaba a despegar, también aumentaban las tensiones detrás de cámaras.
En su libro Star of the Show: My Life on Stage (La estrella del espectáculo: Mi vida en el escenario) Parton contó que Wagoner veía su éxito fuera de su programa como una «amenaza».

Mientras viajaba con Wagoner en un autobús de gira en 1969, Parton compuso Coat of Many Colours, una historia bellamente conmovedora sobre cómo creció en la pobreza, pero llena de amor.
Escrita a toda prisa en el reverso de uno de los recibos de la tintorería de Wagoner, la revista Rolling Stone la calificó como su segunda mejor canción de todos los tiempos.
Años más tarde, Parton tituló su propio libro infantil Coat of Many Colours, y ese fue también el nombre de una película para televisión de 2015 basada en su vida.
«Es una canción que siempre me ha acompañado… me ha dado una vida llena de colores», dijo.
«Triste canción country»
A pesar de no saber leer partituras, Parton tocaba varios instrumentos, entre ellos el banjo, el arpa, el piano y el saxofón.
Consiguió su primer número uno, y su primera nominación al Grammy, con la canción Joshua en 1971 y finalmente dejó The Porter Wagoner Show en 1974 para concentrarse en su carrera en solitario.
Para despedirse de Wagoner, escribió I Will Always Love You, una canción que muchos creen que trata sobre dos amantes que toman caminos separados.
«Es la canción más bonita que he escuchado en mi vida», exclamó Wagoner al oírla por primera vez, según dice en su web.
Ese mismo año, Elvis Presley tenía previsto grabar una versión de la canción, pero Parton canceló el acuerdo cuando su representante exigió la mitad de los derechos de autor.
Lloró toda la noche por la difícil decisión, y Priscilla Presley le contó más tarde que Elvis le cantó esa canción durante su divorcio.
En 1992, Whitney Houston la transformó en una balada poderosa que ahora es icónica.
Parton contó que estaba conduciendo cuando escuchó la versión por primera vez y tuvo que detenerse: «Cuando la oí pasar de la parte a capela a la parte musical, sinceramente pensé que me iba a dar un infarto, fue una de las cosas más impactantes que he experimentado».
Según Houston, su versión de la «triste canción country» de Parton fue uno de los momentos de mayor orgullo de su vida.
Parton regrabó la canción para The Best Little Whorehouse in Texas, una película de 1982 en la que fue protagonista y por la que fue nominada a un Globo de Oro a la mejor actriz.

Jolene
Otra de sus canciones más famosas es Jolene, fue lanzada en 1974.
Mostrando su dolorosa vulnerabilidad, trata sobre una empleada de banco con una llamativa melena pelirroja que coqueteaba con su marido.
«Jolene, te lo ruego, por favor, no me quites a mi hombre» (Jolene, I’m begging of you, please don’t take my man), suplica.
Parton comentó que su marido, conocido por su discreción, se sintió algo avergonzado por la canción. Pero no fue nada grave, solo una broma recurrente entre ellos: «Yo le decía: ‘¡Caray, pasas muchísimo tiempo en el banco! No creo que tengamos tanto dinero'».
La canción ha sido versionada por muchos artistas, entre ellos The White Stripes, Miley Cyrus, Miriam Cruz con Las Chicas del Can y Beyoncé, quien cambió la letra a una más ominosa: «Te lo advierto, no te metas con mi hombre».
En los años venideros, el éxito de Dolly Parton no hizo más que crecer, con más éxitos, nominaciones y premios; ganó su primer Grammy en 1978 por Here You Come Again.

«De 9 a 5»
Fue la canción principal que Dolly Parton escribió para la película 9 to 5 , en español «Cómo eliminar a su jefe»de 1980, la que la catapultó definitivamente al estrellato.
La actriz Jane Fonda, que produjo y protagonizó la película sobre la discriminación que sufren las mujeres en sus trabajos, llegó a un acuerdo con Parton: protagonizaría la película si también podía escribir la canción principal.
Al darse cuenta de que el sonido de sus uñas al chocar era como el de una máquina de escribir, escribió 9 to 5 mientras esperaba en el set de rodaje. Fonda dijo que comprendió de inmediato que no era solo una canción principal, sino un himno.
La película fue un gran éxito de taquilla y la canción ganó varios premios, incluido un Globo de Oro.

La «rubia tonta» inteligente
Parton fue una empresaria exitosa y astuta, y en 2022 fue incluida por Forbes en su lista de las mujeres estadounidenses más ricas que hicieron su propia fortuna.
«Tengo apariencia de mujer, pero pienso como un hombre. He hecho negocios con hombres que me consideran tan tonta como parezco. Para cuando se dan cuenta de que no lo soy, ya tengo el dinero y me he marchado», dijo en una ocasión.
Su apariencia física -los disfraces, las pelucas, las uñas largas y pintadas y los tacones altos- era simplemente una fachada de la típica «rubia tonta». Pero ella siempre decía que sabía que no era tonta, «y también sé que no soy rubia».
Tenía su propio sello discográfico, Dolly Records, y era copropietaria de The Dollywood Company, que gestiona locales de ocio, un parque temático, un parque acuático y un complejo turístico.
En 1986, inauguró su parque de atracciones Dollywood en las faldas de sus queridas Montañas Humeantes de Tennessee.
Además de montañas rusas, alberga el santuario más grande del mundo para águilas calvas no aptas para la liberación. Su labor de rehabilitación y cría fue galardonada y, en 2007, el águila calva fue retirada de la lista de especies en peligro de extinción.

A pesar de su riqueza y éxito, Parton se mantuvo humilde y apoyó a las comunidades donde creció.
Inspirada por su padre, que no sabía leer ni escribir, fundó la Biblioteca de la Imaginación en 1999, que regalaba libros a niños de Tennessee.
Desde entonces, se ha expandido a Australia, Reino Unido, Irlanda y Canadá, distribuyendo millones de libros gratuitos cada año.
Su organización sin ánimo de lucro, la Fundación Dollywood, ha financiado becas, hospitales y ha realizado donaciones a las víctimas de inundaciones e incendios forestales.
En 2020, mientras la pandemia de Covid-19 azotaba al mundo, Parton donó US$1 millón al Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, lo que ayudó a financiar la vacuna Moderna.
En años posteriores, Parton tuvo que posponer o cancelar varios conciertos para recibir tratamiento médico.
En mayo de 2026, pospuso una próxima temporada de conciertos en Las Vegas debido a un tratamiento para cálculos renales, diciendo que necesitaría algún tiempo para recuperarse y estar «lista para actuar en el escenario».
«No puedo marearme cargando banjos, guitarras y demás con tacones de 12 centímetros, y ya saben que los voy a usar», dijo en un mensaje de video. «Sin mencionar todos esos trajes pesados con lentejuelas, el peinado voluminoso, mi gran… eh, personalidad», bromeó.

A lo largo de su carrera, Parton se expresó con gracia, humor e inteligencia. Evitó hablar de política, afirmando que no quería alienar a la mitad de su público.
Fue una pionera valiente y talentosa de la música country en una época en la que las mujeres no eran tomadas en serio en la industria, especialmente como artistas solistas.
Parton dijo que esperaba ser recordada por sus composiciones y como alguien que se tomaba su trabajo en serio, pero no a sí misma.
En una ocasión, ofreció este consejo: «Nunca ignores tus raíces, tu hogar ni tu cabello».
Fue una máxima a la que se mantuvo fiel durante toda su vida. Una vida ejemplar y sin lugar a dudas a alguien que se va a extrañar. Paz a su alma.
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