Las elevadas temperaturas asociadas al fenómeno del «Súper Niño» han intensificado la sensación térmica en el centro de Maturín, obligando a los transeúntes y trabajadores que recorren a diario las calles a buscar alternativas constantes para combatir el sofocante calor e hidratarse.
Para quienes deben cumplir sus jornadas de trabajo el impacto del sol representa un reto cotidiano. Elena Ramírez, transeúnte habitual del casco central, comentó que el cambio de temperatura es cada vez más severo al momento de salir a la calle.
«Venir al centro a trabajar y encontrarse con esta realidad del golpe de calor es sofocante. Por eso una siempre busca la manera de mantenerse hidratada como sea, bien sea cargando su botellita de agua desde la casa o comprando jugos o frappés en los puestos que van apareciendo al alcance en el camino», relató Ramírez.
En la calle Chimborazo, el comercio de bebidas frías mantiene un flujo constante de clientes. José Jiménez, encargado de La Frappería ofreció su perspectiva sobre el comportamiento de la demanda en este contexto.
Explicó que aunque las altas temperaturas motivan al transeúnte a consumir líquidos fríos de forma espontánea, el flujo más fuerte de sus ventas suele registrarse durante el período de clases con la afluencia de liceístas y estudiantes universitarios.
Asimismo, enfatizó que ante las condiciones climáticas actuales, la recomendación fundamental para la ciudadanía es no descuidar la hidratación diaria mientras se desplazan por la ciudad.
Ante el aumento de las temperaturas, la prevención se vuelve clave. Mantenerse hidratado constantemente, ya sea con agua o con bebidas heladas en el centro de Maturín, es la principal alternativa de los ciudadanos para hacerle frente a esta ola de calor.
Con información de Fernando Palmares.
Pasante.
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