La jornada sabatina de las Grandes Ligas dejó un memorable momento para el béisbol venezolano y, sobre todo, para Oswaldo «Ozzie» Guillén quien acudió al Rate Field para presenciar cómo su número 13 pasaba a ser inmortal para Medias Blancas de Chicago.
En una ceremonia realizada antes del inicio del cotejo ante Guardianes de Cleveland (que ganó elenco de casa por 6-3), la familia Guillén hizo acto de presencia en un escenario donde más de 38 mil personas asistieron para rendirle homenaje al hombre que les dio su último título de la Serie Mundial en el 2005.
“Nunca he estado nervioso en el béisbol. Hoy sí lo estoy”, expresó el también exdirigente de Tiburones de La Guaira en el béisbol nacional en declaraciones recogidas de MLB.com.
Hay que recordar que Guillén vistió por 13 años el uniforme de Medias Blancas durante su faceta como jugador y, posteriormente, también dirigió a la organización por otras siete temporadas logrando, como se mencionó anteriormente, el título del clásico de otoño para convertirse en el primer piloto venezolano que logra tal hazaña.
En este sentido, el criollo se convirtió en el 13er toletero al que la franquicia le retira su número, pero el primero en tener tal honor en su faceta como estratega.
Asimismo, también es el tercer venezolano al que un equipo de Las Mayores le inmortaliza su dorsal junto a Luis Aparicio (en los propios Medias Blancas) y David Concepción (Rojos de Cincinnati).
“Voy a mirar hacia arriba y ver el apellido todos los días. Para mí, la mayor emoción cuando veo el número y el nombre allá arriba es lo que significa para mis nietos poder venir a este estadio y ver ese apellido allí. Esa es la mayor emoción para mí”, concluyó Guillén en su rueda de prensa a los medios de comunicación antes de la ceremonia.
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