Lionel Messi, con sus dos goles contra Austria, se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, con 18 tantos, dos más que el alemán Miroslav Klose.
Messi comenzó el Mundial 2026 con tres goles menos que Klose, pero logró un triplete frente a Argelia, en la primera jornada, y ha añadido dos nuevos tantos en el estadio AT&T de Arlington, 20 años después de iniciar la cuenta contra Serbia y Montenegro, en el Mundial de Alemania.
Tras la primera parte, Argentina ganaba por 1-0 a Austria con el gol en el minuto 38 que colocó a Messi como el máximo realizador de la historia de los Mundiales. Pudo haberlo hecho en el minuto 9 desde el punto de penalti, pero su disparo salió desviado ala izquierda del portero austríaco Alexander Schlager.
Posteriormente, en el complemento, firmó su doblete en el 90+5 aprovechando un rebote del portero rival en la contra que llevó a Argentina a asegurar los tres puntos.
De momento suma 18, uno más que Klose, que marcó 16 en los Mundiales de 2002, 2006, 2010 y 2014.
Klose lo llamó para felicitarlo
Miroslav Klose, leyenda de Alemania, felicitó este lunes a Lionel Messi por superarlo como máximo goleador histórico de los Mundiales con 18 tantos y agregó que es “el mejor futbolista de todos los tiempos”.
“¡Lionel Messi es para mí el mejor futbolista de todos los tiempos! ¡Felicidades, campeón!”, declaró al ‘Süddeutsche Zeitung’ alemán.
Klose era el máximo goleador de la historia en el torneo hasta el inicio de esta edición de 2026.
En la primera jornada, ante Argelia, Messi anotó tres goles para igualarlo con 16 dianas y este lunes, en la segunda, anotó los dos tantos del triunfo de Argentina por 2-0 ante Austria para quedarse solo al frente de la tabla histórica.
En una entrevista hace cinco días en el mismo medio, Klose ya intuía que su récord iba a caer en este Mundial.
“Y está perfectamente bien. El récord iba a ser superado tarde o temprano, y me alegra que lo haga Messi. Soy un gran admirador de Messi, siempre lo he sido”, afirmó el delantero, que consideró que el atacante argentino es “un genio”.
Argentina encaminó su clasificación
Leo Messi no faltó a su cita con la historia, aprovechó su primera ocasión y con dos goles le dio a Argentina la victoria sobre Austria, una virtual clasificación a los 16vos de final, que puede confirmarse esta misma jornada, y un nuevo récord: con 18 ya es el que más goles ha marcado en la historia de los Mundiales.
Con determinación y sin maldecir siquiera el penalti fallado a los 9 minutos, Messi y Argentina cumplieron con el pronóstico, por más que pudiese asustar la pretendida presión asfixiante de los centrouropeos, que al final fue menos.
Ganó Lionel Scaloni la batalla táctica a Ralf Rangnick. Y ganó Messi de nuevo la partida a los que no le conceden el título de mejor de la historia.
Tuvo pronto la oportunidad de demostrarlo, porque a los tres minutos Stefan Posch, que jugó con una férula protectora de la mándibula, rota ante Jordania, cometió penalti sobre Lautaro, señalado por el árbitro tras revisión en el VAR. Sin embargo, no acertó Messi, que trató de lanzar demasiado ajustado al palo izquierdo del meta austríaco (m.9), pero dio igual.
A punto de cumplir 39 años, el ’10’ suple con sabiduría el desgaste físico. Ya no necesita grandes carreras, acelera en 10 metros y con eso le basta para sembrar el pánico, porque siempre aparece en el lugar preciso.
Eso le permitió plantarse en el área solo en dos ocasiones, desbaratadas en ambos casos en el último momento por David Alaba. A la tercera no perdonó, entró desde una segunda línea mientras reculaba la defensa austríaca, esperó el pase atrás de Facundo Medina y la envió con el interior a la red. Un gol para la historia, otro récord que anotar al mejor.
El tanto desactivó un plan austríaco que nunca llegó a funcionar del todo. La ‘manada de lobos’ en que ha convertido Ralf Rangnick a su equipo cada vez que pierde el balón, perdió eficacia frente al esquema de Scaloni. Nada de posesiones largas, sino vértigo. Llegar al área rival con la mayor rapidez posible, para explotar la velocidad de Lautaro, de nuevo titular por delante de Julián Álvarez, y el ingenio de Messi.
No perdió muchos balones Argentina en su campo y Emiliano Martínez vivió tranquilo todo el primer tiempo.
Tampoco le apuro mucho más la selección austríaca tras el entretiempo, más que con un golpe franco de Marcel Sabitzer al que respondió bien el Dibu.
Al contrario, fue Argentina y Messi quienes pudieron marcar, pero se lo impidió Alexander Schlager, con una buena intervención a un disparo cruzado (m.66)
No le llegó a Austria con su despliegue físico para tratar de equilibrar el marcador y Lionel Scaloni pudo probar la amplitud de su plantilla. Dar minutos a Julián Álarez, de momento con un papel residual en el equipo, y comprobar la recuperación de Nicolás Tagliafico.
Todo perfecto, Tan mágico que incluso Messi anotó el segundo para aumentar la euforia de una grada entregada, para lanzar a una selección argentina que muestra argumentos para pelear por su segunda estrella, que se muestra como un conjunto compacto y tiene al mejor de todos.


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