El pueblo de Anaco se volcó este lunes 18 de mayo en horas de la mañana a la funeraria Sucre y luego a la calle para acompañar la marcha de los tres féretros que llevaban los cuerpos de los hermanos Leonardo, Luisana y Oscar Pereira, quienes perdieron la vida el pasado sábado en una laguna artificial ubicada en San Jaime, una tragedia que llena de dolor y ha conmovido a los estados Anzoátegui y Monagas.
La despedida de los infantes, los hermanos Pereira movió a la comunidad anaquense, en solidaridad con sus padres y familiares. Entre globos blancos, acudieron hasta su última morada sus compañeros de clase y docentes que lucieron muy consternados con este suceso, donde también falleció el primo de los niños, Damián Morocoima de 11 años en Maturín.
La música no faltó, contando con los acordes de los pequeños músicos que forman parte del Sistema de Orquestas en Anaco, quienes tocaron en honor a los fallecidos, en las urnas blancas.
Poco a poco, en el funeral, tomaron la palabra sus compañeros de clase, entre ríos de lágrimas, recordando a sus tres amigos, al igual que sus docentes, muy conmovidos ante el trágico suceso.
Vacío imposible de llenar
Una persona expresó que los padres están demasiado consternados con lo ocurrido porque eran los únicos tres hijos de esa familia y tras el deceso por inmersión de Leonardo, Luisana y Oscar, se quedan con un hogar vacío, donde ahora sólo les acompañará el recuerdo de estos tres pequeños en medio de una desgarradora soledad.
Atrás quedan sus risas y travesuras. Hoy sólo les acompaña el dolor y en lo sucesivo, el recuerdo de tres vidas que se han visto truncadas de una manera demasiado abrupta por esta indescriptible tragedia.
Qué Dios reciba en su seno a Leonardo, Luisana, Oscar y Damián, y que esta historia sirva para que reflexionemos sobre la vigilancia que siempre deben tener los más pequeños y evitar que sucesos de esta naturaleza jamás se reiteren.


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