La Cruz Roja Venezolana (CRV), junto con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), han renovado el Acuerdo de Coordinación del Movimiento, el cual define el marco de colaboración para las actividades del Movimiento en Venezuela, con validez hasta diciembre de 2028.
Este pacto, que no se había celebrado en muchos años, se reanudó con la nueva junta directiva de la Cruz Roja Venezolana con el objetivo de mejorar la colaboración entre las diversas partes del Movimiento y garantizar que las iniciativas humanitarias alcancen de manera efectiva a quienes más lo requieren.
Su principal meta es organizar esfuerzos y recursos para garantizar que la respuesta sea rápida y eficaz, al mismo tiempo que fortalece el papel fundamental de la Cruz Roja Venezolana como Sociedad Nacional, asegurando su liderazgo y autonomía en las operaciones en el país.
La Cruz Roja Venezolana actúa como apoyo a las autoridades públicas en el ámbito humanitario, facilitando la coordinación y complementando esfuerzos con las instituciones nacionales para atender a las personas impactadas por situaciones de emergencia y desastres.
Este rol asegura que las acciones del Movimiento se alineen con las prioridades nacionales. Las áreas de cooperación se articulan en torno a las prioridades definidas en el Plan Estratégico Nacional de la CRV, así como a las necesidades humanitarias identificadas y los mandatos y capacidades específicas de cada una de las partes.
El acuerdo tripartito también representa un hito para la acción humanitaria en Venezuela, al reafirmar el rol protagónico de la Cruz Roja Venezolana como eje central del Movimiento y su liderazgo en la coordinación de la asistencia humanitaria.
Su origen se remonta al Acuerdo de Sevilla de 1997, que estableció la necesidad de un marco de coordinación para garantizar una acción humanitaria efectiva.
Tras años sin consenso para avanzar hacia un nuevo acuerdo, el Acuerdo de Sevilla 2.0 permite hoy fortalecer la cooperación, asegurando que la respuesta del Movimiento sea coordinada, neutral y eficaz ante las necesidades de la población.
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