Human Rights Watch (HRW) denunció este jueves que, desde enero de 2025, Estados Unidos (EEUU) ha deportado a más de 500 inmigrantes de terceros países hacia naciones africanas sin permitirles impugnar su salida ni manifestar sus temores ante dichos traslados.
En un informe titulado «Para asustar a la gente. Expulsiones de EE.UU. de nacionales de terceros países a África», la ONG pro derechos humanos subrayó que estas personas no podían ser deportadas a sus países de origen por el peligro que allí correrían, por lo que los enviaron a países africanos con los que no tienen vínculos.
Migrantes deportados
Entre los países de África que han recibido a migrantes deportados a través de acuerdos con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, figuran Burundi, Esuatini, Liberia, Camerún, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo (RDC), Guinea Ecuatorial, Sierra Leona y la República Centroafricana (RCA).
La deportación de personas a países donde nunca han estado es parte de una política estadounidense diseñada para causar sufrimiento humano como medio para disuadir la migración», declaró el director interino del programa de HRW para EE.UU., Michael Garcia Bochenek.
Países como Esuatini, Ghana y Sudán del Sur detuvieron arbitrariamente a los deportados, quienes denunciaron a HRW malos tratos durante su reclusión.
Otros como Camerún, Guinea Ecuatorial o Ghana enviaron a algunas de estas personas a sus países de origen, donde corrían el riesgo de ser perseguidas o torturadas, lo que viola el principio de no devolución del derecho internacional, según la ONG.
Varios de estos gobiernos africanos no sólo son cómplices de los abusos estadounidenses, sino que también han violado los derechos humanos de estas personas deportadas, incluso mediante detenciones arbitrarias y, en algunos casos, enviándolas de vuelta a países de donde huyeron del peligro», indicó Bochenek.
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