Tras los sismos del 24 de junio en Venezuela, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la celeridad de la respuesta estadounidense se debió a instrucciones directas del presidente Donald Trump.
Rubio destacó en una declaración pública la agilidad de Washington, afirmando que en apenas 36 horas todo el aparato gubernamental de Estados Unidos ya se encontraba brindando ayuda humanitaria en el lugar.
Subrayó que fue un evento digno de admiración, calificándolo como una de las intervenciones humanitarias más veloces, impactantes y exitosas de la historia reciente».
«Dentro de una hora después de que ocurriera el terremoto, lo recuerdo porque estaba volando sobre el océano. El presidente llamó y dijo: ‘Asegúrense de que entremos y ayudemos a estas personas a recuperarse de esto'», detalló.
Rubio puso de relieve la gestión logística de las Fuerzas Armadas y el Departamento de Guerra durante la emergencia en Venezuela. Según explicó, la operación utilizó al portaaviones USS Ford como base estratégica, mientras que efectivos militares e infantes de marina asumieron el control del aeropuerto y su torre de mando para dinamizar la entrada de asistencia y suministros internacionales.
Del mismo modo, Rubio atribuyó el éxito de la misión al liderazgo del mandatario estadounidense, a quien agradeció por haber dispuesto una asistencia inmediata para los damnificados por los sismos.
Gracias a su conducción, señor presidente, esta es una historia de éxito que debe ser ampliamente difundida, ya que el reconocimiento pertenece a todas las agencias aquí reunidas», declaró.
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