Italia ha rechazado la solicitud de Estados Unidos para utilizar la base militar de Sigonella, ubicada en Sicilia, para varios aviones con rumbo a Oriente Medio, según la decisión del ministro de Defensa, Guido Crosetto. Esta información, publicada inicialmente por el diario Corriere della Sera, ha sido verificada por fuentes cercanas al ministerio.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa, Luciano Portolano, le dio a conocer al ministro de que varias aeronaves estadounidenses se dirigían a Sigonella con un plan de vuelo que preveía continuar hacia Oriente Medio.
Italia no otorgó autorización a EE.UU para llegar a la base de Sigonella
Washington no había solicitado autorización ni informado a la cúpula militar italiana. Los hechos se remontan a hace algunos días, sin que el Ministerio haya aclarado cuándo exactamente.
Dado que se trataba de vuelos no convencionales ni logísticos, no estaban respaldados por el tratado bilateral, lo que llevó al Gobierno a rechazar la solicitud de permiso.
El ministro Crosetto ya había afirmado en el Parlamento italiano que presentaría a las Cámaras cualquier operación que estuviera fuera de ese marco.
En un comunicado, el Gobierno confirmó los hechos y negó que existan fricciones con Estados Unidos.
En un comunicado, el Gobierno confirmó los hechos y negó que existan fricciones con Estados Unidos. En referencia a las informaciones publicadas sobre el uso de las bases militares, el Ejecutivo subrayó que Italia actúa “en pleno respeto de los acuerdos internacionales vigentes y de las directrices expresadas por el Gobierno ante las Cámaras”.
La línea del Ejecutivo es clara, coherente y ya plenamente compartida con el Parlamento, sin ninguna modificación”, indica la nota.
El Gobierno señala que cada solicitud “se examina con atención, caso por caso, como siempre ha ocurrido en el pasado”, y asegura que “no se registran criticidades ni fricciones con los socios internacionales”.
En particular, destaca que las relaciones con Estados Unidos son “sólidas” y se basan en una “plena y leal colaboración”.
El Ejecutivo añade que seguirá operando “en el marco de los tratados vigentes”, garantizando al mismo tiempo la “fiabilidad internacional” y la “plena tutela del interés nacional”.
El episodio ha evocado para muchos la crisis de Sigonella de 1985, cuando las fuerzas estadounidenses intentaron capturar a los responsables del secuestro del crucero Achille Lauro.
Sin embargo, el Gobierno de Bettino Craxi se opuso firmemente, desplegando a los carabinieri para enfrentar a los militares estadounidenses y reafirmar la jurisdicción italiana sobre la base.
Lea también:
Trump solicita al resto de los países que permitan la apertura del estrecho de Ormuz



