Con un récord histórico de 35 aspirantes presidenciales, la campaña electoral en Perú concluyó este jueves centrada en el combate a la inseguridad, la mayor inquietud ciudadana. Los comicios de este domingo se desarrollarán en un clima de fragilidad institucional, tras una década de crisis políticas que han resultado en ocho presidentes distintos.
Los tres candidatos de derecha que lideran las encuestas proponen implementar la pena de muerte y abandonar el Pacto de San José para desvincularse de la Corte IDH, una estrategia que analistas denominan populismo penal.
Termina la campaña electoral en Perú
Keiko Fujimori (Fuerza Popular), la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que se presenta por cuarta vez a la Presidencia tras haber perdido en segunda vuelta las tres elecciones anteriores, reivindicó el legado de su padre al prometer devolver el orden a Perú como el exgobernante lo hizo al derrotar a los grupos subversivos Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Reivindicando su herencia familiar, la candidata prometió firmeza contra la inseguridad y propuso que los reclusos trabajen para costear su alimentación. Su padre, Alberto Fujimori, fue sentenciado a 25 años de prisión por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos cometidos durante su mandato.
Por su parte, el humorista Carlos Álvarez, quien tras tres décadas de parodias televisivas ha incursionado en la política, prometió instaurar la pena de muerte para sicarios, feminicidas y políticos corruptos.
Si me dan ese honor de ser presidente, todo policía que use su arma de fuego para eliminar un delincuente para proteger a un ciudadano, no lo proceso, no lo doy de baja, yo lo condecoro», indicó Álvarez.
Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular y exalcalde de Lima, propuso que el Perú se retire de la Corte IDH antes de finalizar el año, calificando a dicha institución como un tribunal de derechos inhumanos donde el país siempre resulta perjudicado.
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