»Durante tres años sufrí las complicaciones de esta enfermedad sin contar con los recursos para pagar una operación. Todos los días le suplicaba a Dios que me ayudará y pusiera a la persona indicada en mi camino y así fue; me envió al gobernador Ernesto Luna, un hombre humanista y con un bonito corazón».
Así, con emoción y profundo agradecimiento, se expresó María Martínez, de 57 años, tras ser intervenida quirúrgicamente de un tumor en el cuello gracias a la gestión del mandatario regional, operación que le devolvió la salud y la esperanza.
“El Gobernador es el ángel que me envió Dios para que me operaran en el hospital Simón Bolívar de La Cruz, el 28 de febrero por el médico cirujano Santiago Rambert y su equipo, quienes me atendieron con mucho amor y cariño, tanto en la cirugía como durante el periodo de recuperación. También quiero agradecer al presidente de FASMonagas, Miguel Figueroa, quien, desde el primer momento que el Gobernador le dijo que se encargara de mi caso, me brinda una excelente atención», declaró María, visiblemente conmovida, en un testimonio más de gratitud hacia la gestión humanista del gobernador Luna.
La historia de vida de esta mujer no solo resalta la importancia de la fe, sino también el impacto positivo de las políticas públicas del Gobierno Bolivariano.
“Hoy soy un testimonio vivo que en Monagas, gracias a ángeles como el gobernador Ernesto Luna, se salva la vida de la gente. Él no solo me devolvió la salud, sino las ganas de vivir. No tengo palabras para agradecer tanto cariño y humanidad», añadió Martínez, quien hoy se recupera satisfactoriamente junto a los suyos en su casa del sector 3 de La Esperanza, en la parroquia La Pica del municipio Maturín.
Con acciones como ésta, el gobernador Luna demuestra su compromiso social y humano con el pueblo monaguense y, en especial, con quienes más lo necesitan.



Lea también:
Alcaldesa Ana Fuentes inspeccionó avances en la recuperación de los distribuidores



