Este jueves 2 de abril, en un acto histórico que reivindica las tradiciones populares del «Jardín de Oriente», el Concejo Municipal de Caripe decretó oficialmente al Festival de la Troya de la calle Rivero como patrimonio cultural, consolidando esta manifestación como un pilar de la identidad caripense.
La declaratoria se formalizó mediante una sesión especial, donde la alcaldesa Dalila Rosillo destacó que esta iniciativa responde a una petición realizada por el gobernador Ernesto Luna, explicando que el objetivo primordial es homenajear y proteger esta expresión cultural que se ha mantenido por generaciones en la emblemática “calle Rivero”.
«Hoy cumplimos con nuestro compromiso de enaltecer lo que somos. Este decreto, es un reconocimiento al esfuerzo de una comunidad que ha mantenido viva la Troya por más de medio siglo», afirmó la mandataria municipal.
Una mujer que hace historia
La sesión tuvo un matiz de orgullo y equidad al ser designada como oradora de orden la reconocida jugadora de este festival tradicional, Isol Cabrera, quien ostenta el mérito de ser la única mujer que ha participado activamente en estas competencias locales.
Durante el acto protocolar, la máxima representante de este legado recibió un reconocimiento especial por parte de la municipalidad, debido a su trayectoria y por romper barreras en esta práctica popular en Monagas.
Cabe destacar que este evento no solo fue administrativo, sino una verdadera fiesta popular, donde los asistentes disfrutaron de una programación cargada de identidad nacional que incluyó cantos de galerón, danzas y mucho más.




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