El juez que lleva el caso de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, decidió este jueves no archivar el asunto, a pesar de la solicitud de sus abogados.
No voy a desestimar el caso», aseveró el magistrado Alvin Hellerstein, de 92 años, en la segunda audiencia contra Maduro y Flores, quienes están acusados por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.
Hoy, Maduro ingresó a la sala del tribunal sonriendo y dando los buenos días a su equipo legal. Tenía el pelo canoso y parecía más delgado y serio que en la primera audiencia, celebrada el pasado enero, al igual que Flores.
Los abogados indicaron que Flores no se encontraba bien de salud y estaba a la espera de los resultados de un ecocardiograma.
La defensa de Flores y Maduro solicitó en febrero desestimar el caso después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le negase a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos del Gobierno de Venezuela.
Hellerstein afirmó que no considera a Maduro como una amenaza para la seguridad nacional» de Estados Unidos, puesto que ya se encuentra detenido en el país.
La opinión del juez influye de manera directa en la razón detrás de las sanciones impuestas por EE.UU. a Maduro, así como en los recursos venezolanos que, según el acusado, le dificultan financiar su propia defensa.
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