Al estar cerca las elecciones presidenciales y en un contexto de crecientes críticas por la violencia en Colombia, Petro declaró en diciembre un aumento histórico del salario mínimo mensual, una decisión bien recibida por la clase trabajadora.
El salario mensual se incrementó de 1.623.500 pesos (422,2 dólares) a dos millones de pesos colombianos (520,2 dólares).
Las compañías y la oposición en Colombia critican la medida como insostenible, tras las advertencias de economistas sobre su potencial para incrementar la inflación, la informalidad y el costo de vida, que ya están en aumento en el país.
El Consejo de Estado instruyó al gobierno para que emita un nuevo decreto en un plazo de ocho días, luego de recibir numerosas demandas en contra del aumento.
En pausa el aumento del salario mínimo en Colombia
La evaluación deberá incluir aspectos como «la inflación efectiva del año previo y el aumento del PIB» de Colombia, señala la resolución del organismo administrativo.
Suspender un decreto sobre el salario mínimo vital pone en peligro la constitución», expresó el presidente colombiano en X.
El ministro del Interior y mano derecha de Petro, Armando Benedetti, dijo que la decisión es «surrealista».
Desde el gobierno han pedido a las centrales de trabajadores, fieles defensoras de la medida de Petro, que salgan a las calles a protestar contra la decisión.
Colombia celebrará elecciones legislativas el 8 de marzo y presidenciales el 31 de mayo, donde las encuestas indican que la izquierda tiene grandes posibilidades de ganar.
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