En un encuentro estratégico con trabajadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) celebrado este domingo, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, delineó la hoja de ruta política y económica de su administración para los próximos meses.
Durante su intervención, Rodríguez afirmó con contundencia que Venezuela está preparada para resolver sus controversias históricas y diferencias con los Estados Unidos a través de una negociación directa «cara a cara», fundamentada en la «diplomacia bolivariana» y sin temor a los procesos de diálogo, invitando al sector petrolero a sumarse a esta etapa que calificó como de múltiples oportunidades de negocio.
La mandataria encargada resaltó la resiliencia de la industria energética nacional, recordando que en 2025, por primera vez en una década, el país logró la autosuficiencia operativa al no tener que importar combustible gracias a la gestión de las refinerías venezolanas. A pesar de la agresión militar sufrida el pasado 3 de enero, Rodríguez aseguró que los planes de exportación hacia naciones aliadas y las acciones comerciales planteadas el año anterior se mantendrán vigentes, subrayando que la recuperación del sector es el motor principal para financiar la vialidad, la alimentación, la salud y los salarios de la población a través de la producción en nuevos «campos verdes».
En el ámbito legislativo, Rodríguez profundizó en los alcances de la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que actualmente debate la Asamblea Nacional.
En este sentido, explicó que la nueva normativa busca incorporar los modelos exitosos de la Ley Antibloqueo para autorizar contratos de participación productiva, un sistema estándar a nivel global que ya se ha implementado de forma experimental en el país desde 2024.
El objetivo primordial, según precisó, es atraer grandes caudales de inversión nacional e internacional que se sumen al esfuerzo propio del Estado para potenciar el crecimiento del sector hidrocarburífero.
Comisión de Convivencia y Paz
Respecto a la política interna, la presidenta encargada se refirió a la «Comisión de Convivencia y Paz» como una instancia para el encuentro de todos los sectores bajo un marco de respeto, siempre que las posturas sean genuinamente venezolanas y no sigan «órdenes dictadas desde Washington».
No obstante, mantuvo una postura firme contra los grupos que calificó como «fascistas» y que han promovido invasiones o violencia contra el país, sentenciando que tales sectores no pueden estar incluidos en la vida de la República ni merecen el gentilicio nacional. «Ellos no merecen la dignidad de este país ni su gentilicio. No pueden estar incluidos en la vida de nuestra República», sentenció.
Asimismo, rechazó contundentemente el intervencionismo sobre Venezuela. En ese sentido, sentenció que es momento de poner fin a las órdenes de Washington sobre los actores nacionales y abogó por ejercer una Política con «P mayúscula» para dirimir las diferencias internas.
«Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela, que sea la Política venezolana quien resuelva nuestra divergencia y nuestros conflictos internos», sentenció la presidenta encargada.
Soberanía frente al intervencionismo
Desde la Refinería Puerto La Cruz, Rodríguez instó a todos los sectores a priorizar el diálogo nacional por encima de las agendas externas. «Ya basta de potencias extranjeras… le ha costado muy caro a esta República tener que encarar las consecuencias del fascismo y del extremismo en este país», afirmó. A su vez, enfatizó que el país posee la madurez institucional necesaria para gestionar sus propios procesos sin tutelajes internacionales.
Rodríguez concluyó su mensaje haciendo un llamado a mantener la exigencia por la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, quienes permanecen secuestrados en Brooklyn tras los sucesos del 3 de enero, instando a que el tiempo por venir encuentre a los venezolanos unidos en la defensa de la soberanía.
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