Inicio Destacado ¿Qué se esconde detrás de la desnutrición infantil?

¿Qué se esconde detrás de la desnutrición infantil?

Una vez que el organismo deja de recibir las vitaminas y nutrientes necesarios también se desencadena un desequilibrio emocional o psicológico

91
3
Compartir
La lactancia materna esta compuesta de nutrientes que garantizan el crecimiento eficaz del bebé/ Foto: Archivo

Cuando hablamos de desnutrición infantil nos imaginamos un pequeño con textura muy delgada y una talla muy por debajo de lo normal, de acuerdo a su edad. Sin embargo, esta patología está asociada a otras condiciones que dejan grandes secuelas y su período de recuperación es más prolongado.

Un niño con cuadro severo de desnutrición causada por la mala alimentación que recibe en casa o por enfermedades congénitas (discapacidad o algún síndrome de nacimiento) es fácil de identificar porque su aspecto físico es una referencia, por cuanto su piel presenta lesiones, el cabello se cae y cambia de color, su mirada vive perdida y el pequeño está un poco desorientado.

Esta conducta que mantiene el niño está muy ligada al cuadro clínico que presenta, debido que una vez que el organismo deja de recibir las vitaminas y nutrientes necesarios también se desencadena un desequilibrio emocional o psicológico porque no tiene la energía que requiere para llevar una vida normal.

Además no puede desarrollar sus cualidades como lo haría un niño de su edad y caen en un cuadro depresivo, porque su cerebro se conecta con la condición que está viviendo y solo actúa en función a esta realidad.

Rendimiento escolar comprometido

El rendimiento académico de un infante desnutrido también es atropellado, aunque no presente dificultad para el aprendizaje, no podrá involucrarse en las actividades académicas ni cumplir con las tareas asignadas porque su cuerpo y mente no están en condiciones.

Aunque la recuperación para este caso puede tardar un poco, es un proceso que se inicia desde que el niño es atendido para fortalecer sus niveles nutricionales. Según el galeno Rafael Acosta, director de Salud y Bienestar de la Fundación del Niño, una vez que el pequeño es diagnosticado con vulnerabilidad alimenticia se activa un equipo multidisciplinario, integrado por psicólogos, psicopedagogos, nutricionistas y pediatras para ofrecer asistencia de forma simultánea y lograr la recuperación en un lapso menor a tres meses.

Aseveró que luego de que el niño recupera su talla y peso, continúa el tratamiento psicológico el cual se extiende por un largo periodo, de acuerdo a la evolución del paciente.

“Con constancia y una atención oportuna el niño vuelve a recuperar sus aptitudes, puede explotar sus cualidades y llevar una vida común”, dijo.

¿Existen edades donde es más común la desnutrición?

Pese a que el mayor número de ingresos en el Hospital de Maturín producto de esta enfermedad son bebés; Acosta afirmó que no hay límites en la edad para padecerla. Pero también afirmó que un niño menor de un año, no debería estar desnutrido, porque recibe la lactancia materna que contiene las vitaminas necesarias para que el niño se alimente y crezca sano.

Alegó que estos casos se presentan de forma cultural, porque los padres insisten en criar a los niños con alimentos tradiciones y caseros como agua de avena y arroz que no aporta nutrientes para su crecimiento sino que agiliza la presencia de un cuadro clínico por desnutrición.

“La lactancia materna alimenta a los pequeños, solo que se presentan casos de bebés que se llenan y en segundos ya hicieron la digestión y quieren más alimentos, por ello caen en el error de administrarles alternativas caseras o industriales que no favorecen su crecimiento”, dijo.

Mitos con la alimentación materna

El especialista alega que las madres principalmente las primerizas, tienen muchos mitos en cuanto a la alimentación que deben consumir durante el proceso de lactancia.

Comentó que la leche humana es rica en vitaminas, minerales, calcio, entre otros componentes, que no se ven alterados por la presencia de un alimento en el organismo, ya que este rubro en particular no aportará ni restará en la alimentación infantil.

De acuerdo a los consejos del médico se debe mantener un equilibrio entre el hogar, la escuela y la comunidad, puesto que son tres espacios que influyen directamente en el crecimiento del niño, debido a que vivirá etapas en estas las cuales deben estar consolidadas para evitar desequilibrio.

Índice de desnutrición en Monagas

A juicio de Manuel Velásquez, presidente de la Fundación Por Amor a Ti, en Monagas el índice de desnutrición infantil se elevó en un 36 por ciento en comparación con la misma fecha del año pasado.

Comentó que en las consultas que realizan en los sectores populares, siete de cada pequeños padecen desnutrición en diferentes niveles, principalmente asociada a una alimentación inadecuada que reciben en las viviendas.

Adobe Many GEOs

3 Comentarios

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here