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Argentina tendrá un rol más neutral frente a Venezuela

El también profesor universitario explica que la victoria del peronismo, simbolizada con la dupla Fernández - Kirchner, responde al mal gobierno del empresario.

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Carlos Romero, politólogo e internacionalista.

El internacionalista y politólogo, Carlos Romero, considera que el recién electo gobierno argentino adoptará una posición distinta frente a Venezuela, no necesariamente a favor de Nicolás Maduro, pero sí más neutral, parecida a la de México y Uruguay.

“Mauricio Macri se había polarizado, y polarizó la sociedad, ahora asume la presidencia de la nación sureña Alberto Fernández, quien ha manifestado su preocupación ante el tema de los Derechos Humanos y la diáspora de nuestro país”.
Los venezolanos que residen en Argentina, sostiene Romero, deben estar tranquilos y obviar rumores acerca de una especie de venganza, ya que el nuevo mandatario tratará de contribuir con la canalización del flujo migratorio venezolano. “No tengo una idea apocalíptica tras los resultados electorales del pasado domingo 27 de octubre”.
Elecciones sanas 
 
El también profesor universitario explica que la victoria del peronismo, simbolizada con la dupla Fernández – Kirchner, responde al mal gobierno del empresario, sobre todo en el ámbito financiero. A la par, recuerda que el empresario llegó a la Casa Rosada por la división de las fuerzas oficialistas, y eso le exigió un “esfuerzo titánico” para llevar adelante su administración.
 “Hubo un mal manejo de la deuda externa y de los recursos otorgados por el FMI, y una profunda devaluación del peso, lo recibió aproximadamente en 3 pesos por dólar y lo entrega en 52 pesos por dólar. Económicamente no pudo responder al complejo panorama mundial, en el que el precio de las materias prima bajó. La pérdida de mercados internacionales generó un crecimiento mínimo”.
Romero destaca que las elecciones argentinas se realizaron dentro del canon democrático, y sus resultados fueron reconocidos por el presidente Macri, candidato para un segundo periodo continuo. “Hay que saludar la sanidad de ese proceso comicial”, dice.
Compromisos desfavorables Romero alega que Argentina tendrá una actitud crítica dentro del Grupo de Lima, con visiones más imparciales y cautelosas en lo que se refiere al caso venezolano.
 “La elección que devuelve el poder al peronismo es una importante lección para nuestra oposición en el manejo de las relaciones diplomáticas, porque se demostró que está exageradamente comprometida con polos políticos en la región, como el uribismo, también lo refleja el respaldo irrestricto a Piñera. Deben extender puentes con todos los sectores, debe haber amplitud”.
El internacionalista señala que la oposición no puede cometer el mismo error del gobierno de Maduro: encasillarse con determinadas tendencias. “Unos los hacen con las dictatoriales, y los otros con las conservadoras y de derecha”, sostiene.
Peronismo, tango y fútbol
 Romero explica que el kirchnerismo es una versión moderna del peronismo, tradición que se remonta a la década del 40. Afirma que el peronismo, cuya reunificación lo devolvió a la presidencia, es un aluvión que ha estado siempre presente en Argentina junto con el tango y el fútbol, y apunta que hay mitos políticos que tienen grandes frutos.
“Si bien es cierto que Macri se coló en el poder, producto de una división en las penúltimas elecciones, no cabe duda de que su mala gestión económica fue lo que provocó el viraje del elector argentino”.
 Romero asegura que el peronismo tiene niveles o matices y menciona, en ese sentido, al gobierno de Carlos Menem como un gobierno conservador y muy cercano a los Estados Unidos, mientras el de los esposos Kirchner se orientó hacia el antiimperialismo y asumió posturas de carácter socialista, sin embargo, aclara, no se pueden calificar como fieles representantes de la izquierda, pues tuvieron gestiones reformistas.
Una región heterogénea
 Romero opina que los radicalismos que se impusieron en América Latina a principios del siglo XXI fracasaron. Los gobierno combinan hoy prácticas capitalistas con protección social. Agrega que hay una inclinación hacia el centro democrático en algunos países, no en todos, por ejemplo, “Colombia y Chile exageraron en su proximidad con el norte e hipotecaron su política exterior”.
Consultado sobre el futuro de la región responde que aspira a la heterogeneidad y a una mayor cautela frente a los Estados Unidos, dado su “singular Presidente”. Está seguro de que Latinoamérica regresará a los mecanismos de concertación política e integración económica, desaparecidos de facto en los dos últimos años.
 Rememora a Unasur, Alianza del Pacífico, Celac, Mercosur y CAN, “órganos que tuvieron en suspenso, por el retorno al panamericanismo e individualidad, de las políticas externas”.
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