Cuando corregía los originales de mi libro Historias mínimas de la Carta Magna, no imaginaba que en 2017 se activaría un proceso constituyente. La obra sale a la luz en diciembre de 2016 y cuatro meses después -el 1º de mayo- el presidente Maduro convoca al poder originario. Se desataron los demonios de los poderes fácticos que, en 1999, tuvieron la misma reacción cuando el presidente Hugo Chávez decidió consultarle al pueblo si estaba o no de acuerdo con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

La historia vuelve a repetirse porque la burguesía, desde su aparición en el escenario social, no ha cambiado ni puede hacerlo. La Iglesia, que es más vieja, menos. Cito mi libro porque en sus páginas está recogida, en crónicas brevísimas, la misma posición anticonstituyente que hoy vociferan la jerarquía eclesiástica, Fedecámaras y los viejos y “nuevos” partidos del puntofijismo. No han cambiado ni una coma.

La CEV, mientras bendice a encapuchados con morteros, pide al Gobierno detener la ANC. Un dirigente adeco exige lo mismo porque “la Constituyente divide al país”, lo que significa que ayer éramos puro “paz y amor” y mera ficción el golpe de 2002, el sabotaje petrolero y las guarimbas de 2004 y 2014 con sus estelas de muertos y heridos. Allende las fronteras, arremeten contra el poder originario desde Rajoy y Trump hasta el presidente de esa enorme tumba a cielo abierto de periodistas que es México.

Desde la otra ribera del Arauca vibrador, el malagradecido Santos reclama “desmontar” la ANC, como quien baja del fogón una paila de sobrebarriga. Igual hace el metiche congresista semigringo Marco Rubio, quien fanfarronea con sancionar a Venezuela si el pueblo aprueba, como lo hará, la Constituyente (qué miedo).

La iniciativa del Presidente (artículo 348) provocó un terremoto político en la aldea global y en la choza doméstica. Las amenazas endógenas y exógenas, como el rayo de Miguel Hernández, no cesan, mientras el almanaque se deshoja inexorable hacia la fecha que los aterra: 30 de julio, o como ya lo resumen la historia y el periodismo, 30-J. Leyeron bien: 30-J.
PS: Soy el tigre territorial Nº 1 en el municipio Simón Rodríguez, Anzoátegui.
Profesor UCV

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