Smurfit Kappa, empresa dedicada a la manufactura de empaques de cartón para diferentes empresas en el país, perdió a uno de sus más grandes clientes con el inesperado cierre de Kellogg’s el pasado 14 de mayo. Así lo asegura una fuente del Sindicato Profesional de Trabajadores de las Empresas Impresoras de Cartones y Cartulinas del estado Carabobo (Sinprotraimpreccec)

“Kellogg’s como cliente representaba 89% de la productividad de la Unión Gráfica, la planta en la que trabajo. Era nuestro cliente más grande. Con el cierre bajaríamos a 11% el nivel de producción”, comentó un trabajador afiliado al sindicato que solicitó mantenerse en el anonimato.

El trabajador señaló que otras plantas se verían afectadas en su producción, “hasta en 40%”.

“Es una situación muy grave, y podría suponer el cierre parcial de algunas instalaciones mientras se recupera la productividad. Estamos hablando de más o menos 350 trabajadores que podrían resultar afectados”, explicó la fuente.

Para María López, especialista en administración de empresas y profesora de la Universidad Monteávila, es una pérdida difícil de recuperar para Smurfit Kappa.

“Dudo que en este país haya otras empresas de ese calibre que quieran comprar cajas para sus productos. De hecho, otras marcas están migrando del cartón a la bolsa debido a los altos costos de la caja para cereales”, comentó López.

Los trabajadores sindicalizados de Smurfit Kappa plantearon la situación de “posible cierre” ante el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo (Minpptrass), para lo cual fueron convocados de Carabobo a la sede principal del ministerio en Caracas.

Sin embargo, la reunión fue suspendida y se les cambió la fecha para después de las elecciones el próximo 20 de mayo, pues el personal del ministerio recibió la instrucción de avocarse a asumir las instalaciones de Kellogg’s en Maracay.

Respecto a que el gobierno asuma ahora la dirección de la empresa y la mantenga produciendo, la profesora López no es optimista. “Pasó algo parecido con Kimberly Clark, la empresa donde yo trabajaba”, relata, “(El gobierno) no supo manejarla. Esta “activa” en este momento pero rara vez se ve el producto en el mercado”.

La fuente de Smurfit Kappa también comparte el mismo criterio. “Acuérdate de cómo son las expropiaciones. El gobierno no sabe cómo buscar proveedores, quien les haga los estuches. Las empresas que agarra el gobierno no levantan cabeza”, sentenció.

La compañía Kellogg’s argumentó la “economía del país y al deterioro social” en una declaración por correo, y ya había advertido en febrero al diario Fortune que tenía “gran dificultad para acceder a divisas para importar debido a los controles de cambio y que tenía un acceso deficiente a la materia prima necesaria para producir.

Kellogg’s se une a Kimberly Clarke y a Colgate Palmolive en el grupo de empresas transnacionales que dejan Venezuela y que posteriormente son expropiadas por el gobierno.

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