ESPECIALES

01/01/2017 - 11:30 am
Fuente Noticia: Henry Andrade @henryjasan Visitas | 662

 

Para Antonio José Jaramillo, un curtido hombre de 41 años y residente del sector 19 de Abril de la ciudad de Punta de Mata,  el viernes 29 de octubre amaneció como un día cualquiera; esa fecha salió bien temprano en la mañana del rancho de zinc que compartía con su concubina, Josefina Cubero, para dirigirse al mercado municipal donde eventualmente realizaba labores de caletero, sin que el menguado rocío, el ladrido de los perros callejeros a su paso lo incomodara, mucho menos perturbara sus taciturnos pensamientos.


La llegada de Jaramillo al mercado, no fue notada por la costumbre de su presencia, raudo se dirigió a la licorería de la calle lateral del centro de abastecimiento, saludó a un grupo de hombres que bien temprano compartían un botella de ron, como si fuera un caliente café negro; se acercó a un puesto cercano y sacó su carretón para iniciar la chamba a ver cuánto lograba conseguir para completar la comida, ya que en el ir y venir siempre se daba el rebusque de verduras, hortalizas y otros víveres.


Así transcurrieron las horas de un día que poco a poco fue subiendo de temperatura y en el cielo se formó un techo de negruzcas nubes, que presagiaban una eventual llovizna. A eso de la 1:00 de la tarde, Jaramillo ya con varios buches de ron en el vacío estómago, porque hasta ese momento no había probado bocado alguno, guardó su unidad de trabajo, retornó a la licorería y compró una botella de ron “cantaclaro”, se terció al hombro un saco con algunas minucias de sardina, yuca, hortalizas y una mano de cambur manzano.


Hablándose asimismo Jaramillo afirmó: “Me voy al rancho y termino de tomarme estos tragos, qué más se puede hacer con esta situación, espero que la mujer pueda hacer algo con lo poco que llevo, la vaina es jodía y lo que se consigue con la caleta no das para mucho”.


Así fue el día para quien ve la vida a través de una botella de ron como su fiel compañera, olvidar las penas y alejar la pesadumbre de su pobreza que  arrastró desde su nacimiento en la comunidad rural de La Morita en el municipio Cedeño, de donde se marchó hace 20 años.


Ya en la puerta de su rancho en la calle dos, llamó a su mujer, sacó una silla, destapó la botella de ron, se la llevó a la boca y sorbió una cantidad considerable del popular aguardiente, como moscas, llegaron sus habituales vecinos y compañeros de tragos, a quienes todos conocían solo como Gilberto y Laureano: “Compadres vengan echen uno para no perder la costumbre, sí hay para una también puede haber para dos y muchas más”, invito Jaramillo a sus amigos de farra.


Cuando cayó la tarde en una comunidad con la mayor parte de sus calles sin asfalto y con pocas bombillas encendidas, que las hace intransitables por la oscuridad, Jaramillo y sus amigos ya había consumido  seis botellas  y entonces la conversación fue subiendo cada vez con palabras altisonantes y malas intenciones, quizás por los efectos del alcohol; de pronto, como una ráfaga de viento, sin conocerse el por qué, los amigos en un trío se fueron a la manos y se daban golpes unos a otros.


Sin testigos, porque eran tradicionales estas escenas, nadie les prestó atención ni avizoró una tragedia; de la penumbra alguien sacó a relucir un tubo que chispeaba con la luz de la tenue luna creciente, unos agudos quejidos y seguidamente la voz de Josefina “Lo van a matar, lo van a matar”, exclamó.


Ya en la madrugada con la ayuda de otros vecinos, pudo llevar a su marido al hospital de Punta de Mata, con raspones en todo el cuerpo, hemorragia por la nariz, los oídos y la boca, el médico de  emergencia lo remitió en una ambulancia a la ciudad de Maturín por el estado de gravedad que presentaba, pero en la carretera a la altura de la parroquia El Furrial, Jaramillo expiró su último suspiro, a consecuencia de la contundente golpiza que nadie sabe cómo comenzó ni cuáles fueron los motivos de este lamentable desenlace.

Comentarios:

OTROS TITULARES ESPECIALES


Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

  • INICIO
  • REGIONALES
    Comunidad
    Politica
    Municipios
    Sucesos
    Salud
    Educación
  • NACIONALES
    Gobierno
    Oposición
    Asamblea nacional
    Partidos
    Alcaldía
    Gobernaciones
    Presidencia
    Dependencias d/ejecutivo
  • INTERNACIONALES
    Guerras
    Conflictos
    Diplomacia
    Desastres naturales
    Exterior
  • ECONOMÍA
    Banca Finanzas
    Macroeconomía
    Economía doméstica
    Mercados de valores
    Energía y minas
    Agro Industria
    Comercio
    Empresas básicas
    Sindicatos
  • DEPORTES
    Béisbol
    Fútbol
    Básquet
    Golf
    Tenis
    Deportes de motor
    Olímpicos
    Deporte aficionado
  • ENTRETENIMIENTO
    Farándula
    TV/Cine
    Bellas artes
    Literatura
    Gente
    Bienestar
    Moda
    Gastronomía
  • CIENCIA Y TECNOLOGÍA
    Avances
    Software
    Hardware
    Computación
    Telefonía
    Ciencia
  • ENERGÍA Y SALUD
    Mujer
    Cuerpo
    Enfermedades
    Medicina
    Ministerio
    Hospitales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyright © 2015, M&V EDITORIAL, C.A Rif: J-31004694-8. Todos los derechos reservados. Maturín, Monagas, Venezuela. Contáctenos via: info@laverdaddemonagas.com