Yoel Bellorín cumple hoy 60 días recluido en Polimaturín

El profesor universitario fue acusado de tener armas de guerra. El Foro Penal lo califica como un preso político

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A Bellorín lo apresaron durante las protestas del 19 de abril

El 19 de abril, Maturín se unió a las protestas generales que se realizan en el país desde hace 80 días en contra del Gobierno del presidente Nicolás Maduro. La Mesa de la Unidad Democrática dispuso de cinco puntos de salida y el objetivo era llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo.

Los manifestantes fueron llegando desde Fundemos y la plaza El Indio. Otro grupo se concentró en la entrada de Tipuro y el elevado de Boquerón, desde donde caminaron hasta la avenida Juncal, mientras un tercero caminó desde El Guacharín con sentido a la avenida Bolívar.

Los únicos que pudieron llegar hasta las inmediaciones de la Defensoría en la calle Sucre fueron los ciudadanos que arribaron desde El Indio. Piquetes de la Guardia Nacional Bolivariana y Polimonagas bloquearon a los manifestantes. A los de Boquerón en la avenida Juncal y a los de El Guacharín en las adyacencias de la plaza Rómulo Gallegos, en la propia avenida Bolívar.

Lo que en principio fue una escaramuza entre militantes del PSUV que bajaron de la plaza Bolívar hasta la calle Sucre con Bolívar para reclamarle a los de la Mesa de la Unidad, que no iban a llegar a la Defensoría, se convirtió en minutos en represión, cuando la GNB comenzó a lanzar bombas lacrimógenas contra los manifestantes retenidos en la plaza Rómulo Gallegos.

Fue una refriega que se extendió desde la mañana hasta pasadas las 3:00 de la tarde, cuando comenzaron las bombas en la Juncal en uno de los extremos de la calle Monagas en el cruce con la Juncal. De un lado piedras y botellas, y del otro lacrimógenas, perdigones y la ballena.

Los manifestantes fueron replegándose a lo largo de la Juncal y llegaron hasta la avenida Orinoco, mientras un foco cerró el paso en la Bicentenario con quema de cauchos y basura en cuatro puntos de esta arteria vial: En Génesis, el centro comercial Bolívar, la panadería Hojaldre y la calle Bomboná.

Pasado el mediodía por grupos de Whatsapp y redes sociales como Twitter se reportó la detención de 18 personas.  En su mayoría los apresaron en la avenida Juncal, en la plaza Ayacucho y en la misma Juncal. Cinco personas resultaron heridas; tres a perdigones, una por asfixia y otra a golpes, cuando intentó robar a los manifestantes.

Uno de los apresados fue el dirigente del Movimiento Progresista y profesor de la Universidad de Oriente Núcleo Monagas, Yoel Bellorín. En fotografías que quedaron como registro, se ve cuando lo detienen en la calle Sucre, a pocos metros de la Defensoría del Pueblo.

De los 18 apresados, a 11 los dejaron en libertad y a siete los imputaron. Fueron apresados por 48 horas y después imputados por los delitos de instigación pública y alteración del orden público. Tienen medidas de presentación en tribunales una vez al mes, pero gozan de ese beneficio.

Sin embargo, a Bellorín lo dejaron arrestado. Al día siguiente de su aprehensión, una nota de prensa de la Guardia Nacional Bolivariana lo reseñó como un delincuente. Lo fotografiaron frente a una mesa llena de bombas molotov, cauchos, una máscara antigás y una granada, que de acuerdo con ese despacho oficial llevaba en un morral de escuela.

Pero a Bellorín lo apresaron sin violencia y sin nada en sus manos en la calle Sucre. Solo portaba sus documentos personales y su teléfono celular. Esto fue determinante. El Foro Penal Venezolano Capítulo Monagas denunció a los días de su arresto, que Bellorín fue sometido a tratos crueles, y por tener fotografías de dirigentes como Guillermo Call, Luis Eduardo Martínez, Simón Calzadilla y Henry Ramos Allup,lo amenazaron con trasladarlo al Helicoide, sede del Sebin en Caracas, sino inculpaba a estos dirigentes de pagarle dinero a revoltosos para crear caos en Maturín.

El docente universitario se negó, por lo que fue acusado de instigación pública, detentación de artefactos explosivos y arma de guerra. Por este último delito no pudo recibir medidas cautelares y desde entonces suma 60 días apresado en los calabozos de la comandancia general de Polimaturín.

El coordinador del Foro Penal en Monagas, José Armando Sosa, fue claro: “Es inaceptable la violación a los derechos humanos que vimos el 19 de abril. A Yoel Bellorín le sembraron bombas molotov, cauchos y hasta armas de guerra. Estamos ante un preso político; primero por la forma violenta de su detención, que irrespetó sus derechos; segundo porque lo detienen por una causa política y tercero porque es falso que estuviera con esos artefactos”.

Desde entonces la lucha por su liberación y las condenas por la forma en que pretenden inculparlo no se han hecho esperar. El proceso sigue y los abogados defensores esperan obtener su libertad.

 

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